Me pasé toda la vida
recordando tu adictiva piel
esperando que llegase el día
en que la volvería a enmudecer.
Me pasé toda la vida
sintiendo cerca tus caricias
y cada segundo iban más a prisa
para luego fragmentar mi sonrisa.
Derramando exóticas bailarinas
pasé en momentos de oscuridad plena
que se movían como soplando una vela
por mis pómulos pausando tu espera.
Así mi corazón de pronto se aceleraba
y estupor causaba en mi interior,
tu boca en mi pecho descansaba
y sosegada estaba tu respiración.
Como no darme cuenta así
que conmigo no soñabas
otra piel anhelabas
y eso no lo vi.
Por eso me marché ayer
y hoy me encuentro escondida
limpiando mi alma derretida
y tratando de volver...
No hay comentarios:
Publicar un comentario