Bienvenido

Las palabras son fieles, atrápalas con tu encanto,
nunca las dejes ir, mañana puede que no vuelvan,
sólo maravillate con lo bello que puedes entregar.

sábado, 21 de abril de 2012

un café

Mientras tomo un café analizo mi problemática;
estoy enamorada y es una locura.
Si lo pienso como un problema es porque no es algo natural en mi vida.
Entregarme por completa a un amor encarnado en un hombre?
Soñar días y noches que lo tengo cerca, sabiendo cuán lejos se encuentra?
Pensar en él y volverme loca,
sentir tantas cosas por dentro, este amor infinito que no es un cuento.


Creo que hoy más que nunca estoy convencida de este sentimiento;
puedo ir y volver por él cuantas veces quiera
puedo gritarle al cielo y callarme por las noches diciendo que lo amo
pues estoy segura, lo amo como nunca amé a un hombre
y le daré todo el amor que esté en mis manos, sin dejar de darlo a otras personas.

Mi sentido, mi rumbo, es amar y creo ser la mujer perfecta en aquel asunto,
da un poco de miedo, entregarse de tal forma
pero me atrevo y eso es lo que vale.


Este amor tan poco frívolo me centra en mis proyectos y me tranquiliza completa;
es este mi propósito en la vida y no dejaré que nadie me impida, llevarlo a cabo.

No me importa cuántas veces me han fallado, y de esas mismas veces, cuántas me han pisoteado,
el rencor no cabe en mi corazón, es muy dañino
y mi cerebro a penas lo visualiza lo elimina.


Mientras  tomo un dulce y amargo café, pienso en mi problemática;
vaya que problema más hermoso e imposible de resolver,
aunque sé muy bien todas las fórmulas para hacerlo desaparecer
pero no quiero pues el amor es lo que me llena
y sin amar no tengo vida, mis pies se derriten y me vuelvo gelatina.


Sin sentido me guiarían las olas más oscuras para convertirme en el mejor reo
y presa estaría de todo encanto siguiendo mi lógica
que por más que sea certera y sabia, no tiene razón cuando razono
no piensa cuando pienso, no calla cuando callo
y mis ojos se ciegan al fracaso, cayendo de una montaña perpetua.


Amo y soy feliz por hacerlo, amar cada cosa viviente de esta vida,
amar un cuerpo, amar un espíritu, amar mi propia vida
amar a Dios y al prójimo, esa es la mejor salida.
Amar sin tanto motivo y sólo por sentir amor
dejarme llevar por las sonrisas que atraviesan la retina de mis ojos
donde aún no entiendo por qué los fenómenos eléctricos y químicos que ocurren
se van directo a mi corazoncito,
y no pasan primero por mi cerebro gracias al nervio óptico.


Será que no soy humano, sino un extraterrestre?
es la teoría que pretendo comprobar cuando logre entenderme.