Mírame algo más que las tetas.
Mira mis ojos cuando se emocionan por algo que disfruto y amo.
Mira mis cicatrices que son recuerdos de una lucha que aún sigue en pie.
Mira mis manos desgastadas por el arduo trabajo que realizo día tras día.
Mira mi pecho cuando se agita por estar pasando algún momento ansioso.
Mira mi boca cuando sonríe por estar sintiendo que tus creencias coinciden con las mías.
Mírame en la noche pero también mírame de día.
Y no sólo mírame. Mírame y quédate, mírame y aprecia que soy más que un cuerpo, que soy más que poto y teta.
Mira y observa que no soy tu competencia.
Mírame algo más que las tetas.