Bastó con sólo mirar tus ojos claros
para saber cuán perdida estaba
para sentir que al fin amaba
y eso que creía que al amor ya conocía.
Sólo tuve que sentir tu voz acaramelada
para entender que sin ti nada era
y que contigo mi mundo tendría sentido
considerando los años que ya había perdido.
Tuve que cerrar mis gruesos párpados
y volar en mis sueños más lejanos
para que mi alma me dijera que te había encontrado
y que el camino de mi vida no era hacia aquel lado.
Sólo te vi y comprendí que antes no había amado
pues nadie hizo bailar a mi alma como lo hiciste aquella noche
donde me olvidé de todo reproche y anhelé cada palabra salida de tu boca.
Amé sin pensar lo que hacía
y eso que creía que el amor ya conocía.
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