Bienvenido

Las palabras son fieles, atrápalas con tu encanto,
nunca las dejes ir, mañana puede que no vuelvan,
sólo maravillate con lo bello que puedes entregar.

lunes, 19 de septiembre de 2011

cuento que cuenta


Una noche, tu y ella,se encuentran en el mismo cuarto
tu dudas de lo que podría pasar
¿será el momento que habías esperado?
¿fusionarían por primera vez sus almas y mirarían las estrellas?

Ella te observa y se posa en tu pecho;
tu corazón late a mil por hora
ansias de que llegue la ocasión
sentirla eternamente y llenarse de pasión.

Te encuentras en el suelo recostado
ella está encima de tu cintura;
puede que seas el hombre más serio y estructurado
pero no puedes impedir dejarte llevar por la locura.

Te dice que te calmes y que sólo cierres tus ojitos
ella toma tus fuertes y largas manos y las lleva al infinito.
Siempre callado piensas que nunca haz sentido algo tan perfecto
que maravilloso y exquisito momento.

Después de aquel apasionante instante
te das cuenta que no hay sueño que se le pueda comparar
estuviste con la chica que siempre quisiste
la amaste por eternas horas
y ella siempre sonriente te abrazó sabiendo cuánto aún la añoras.

Ya amanece y todavía la princesa duerme
serena, calma, tranquila.
Tus ojos no se despegan de ella
es que es tan maravillosa como lo imaginaste;
tu bailaste al ritmo de su boca
y te recostaste en su pecho como una suave mariposa.

Un fuerte golpe de repente te despierta,
soñabas como siempre con la misma doncella
con tu amiga preferida, la más linda de todas
la chica espontánea, segura y a veces enojona;
por la que te desvelas noches y madrugadas
por la que anhelas en tu fría cama;
esa misma amiga que hoy vuela al son del sonido del viento
la que flota como hojas de un árbol en otoño
y que vive como si acabándose estuviera el tiempo;
que pena que no sepas decirle a sus ojos acaramelados
cuánto deseas tenerla y por qué la necesitas a tu lado.

Si dejases de contarle este sentimiento al alcohol
retrocederías de donde te encuentras, el ocaso
y te despertarías junto con el alba y con ella acariciando tu rostro,
con ella caminando paso a paso,
creciendo , viviendo, sintiendo nuevas cosas,
sonriendo como nunca, llorando de nostalgia
esperando que nunca se marche ni cierre aquel libro
que aquel día escribieron en la más dura arena
y que hoy se borra con las olas de tu tonta espera.

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