Sé muy bien que a diario pensamos en amor
sobre todo cuando estamos solos,
y siempre pasa de ser una dulce palabra
a un amargo y anhelado sentimiento.
Por eso esta vez no hablaré de aquello
sino, pensaré en la chispa que logra encenderlo.
Cuando vemos que el amor se acerca
corremos para llegar a sus brazos
y no pensamos en lo que debemos hacer para mantenerlo
por eso se apaga tan rápido y terminamos solos.
El silencio suele ser en ocasiones doloroso
y tan desgarrador como un grito desde las entrañas,
no obstante si le agregamos a esto una brillante
y tierna mirada, cambia completamente el sentir de nuestra vida.
Y que decir si a demás le sumamos una blanca sonrisa
que expresa el más puro deseo de amor;
aunque sea un escaso momento, un instante mientras
caminas solitaria y tranquilamente por la calle
es perfecto, y maravilloso.
No necesitamos así, que a esos ojitos que penetraron tu alma
y te hicieron agitar junto con su sonrisa,
le agreguemos un par de palabras,
pues lo único que conseguiríamos sería arruinar
la situación y reventar la burbuja.
Aquella figura sólo tiene que dar vuelta su mirada
y seguir su propio rumbo porque
es la manera en la cual recordamos todo el día
tan lindo detalle del destino.
¿Qué sería del amor si no cerráramos nuestra boca?
-Quizás hasta golpes serían accionados por nuestras manos
o tal vez este sentimiento carecería de sentido
y no seríamos más que espejos rotos.
Por eso debemos abrir nuestros ojos, mirar el mundo
mí mundo, nuestro mundo, pero sin, por su puesto,
dejar de pestañar, pues a veces quedar ciego por
algún tiempo es la mejor opción para, aunque sea tarde,
conocer la verdad y borrar todo vestigio de mentira.
Del mismo modo te digo que no calles nunca;
sólo guarda silencio cuando sea necesario
y jamás muerdas tu lengua si por algún hecho
estás en desacuerdo.
Si debes y quieres gritarle a los cuatro vientos
hazlo, una y otra vez, y cuantas veces estimes necesarias
para librar tu alma de toda angustia.Pero guarda silencio
cuando la atención del mundo ya lograste y sonríe, mientras
lentamente cierras tus bellos ojos y coges la mano que hace
tiempo tratabas de alcanzar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario