aquel día fue un día especial
tu y yo viendo las olas chocar
y pensando en un nuevo amanecer
con melodías y susurros por doquier
No hubo errores, todo fue perfecto
pero tu timidez arruinaba algunos momentos;
yo sólo quería perderme con tus besos y mis ojos cerrados
y volar en mi mente sin recordar ningún pasado
que como siempre digo, me agota el alma y me entristece el corazón.
Ese día y esa noche fue perfecta
lo admito, lo acepto, si quieres también lo grito.
Cómo no amar a quien siempre anhelaste y quisiste fuera tuyo
aunque después la despedida se transformase en lo más cruel y duro
como si te desprendiesen la piel de tu hermosa figura
como si te apuñalaran el corazón con la más grande estaca
y luego la girasen para sacarla sin menor dificultad
cuando tus ojos cerrados ya no se abren más
que triste y hermosa locura.
Si en ese instante nada importa
aunque dilapides otros preciados momentos
ese día fue tuyo y jamás lo olvidarás,
nunca en tu mente se perderá.
Tú y él, él y tú no se vieron más
sin embargo no importa, sólo en 12 horas
estrujaron todas sus vidas
y las unieron en un vaso dilatado
esperando nunca ser bebido
esperando nunca ser botado
esperando nunca ser pulido.
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